sábado, 31 de octubre de 2015

Valores

Hay semanas en las que uno se siente al otro lado. Es como si todo ocurriera con cierta precipitación, de manera imparable, arrolladoramente, si bien somos conscientes de que los ritmos vienen resaltados por la propia naturaleza de los acontecimientos, que aparecen cíclicos, en oleadas intermitentes.

Se propician, en ciertos intervalos de tiempo, las distancias, y quedamos un poco en ese margen que nos permite trayectorias variopintas que dejan un sabor agridulce: surgen los aprendizajes con sus peajes, dejando luces, sí, pero también descubriendo, con sus brillos, a quienes nunca debieron estar tan cerca de nosotros.

Buscar las palabras adecuadas no es fácil. Hay impotencia, resignación, cesión ante los acontecimientos, por otro lado imparables, de modo que aceptamos que queda la impronta de un recorrido cargado de beneficios y de esos equívocos de los que tanto se aprende. Las rutas se desarrollan así.

Cuando esperas verte con alguien y resulta que quien acude a la cita es otra persona te experimentas tan vacío que la pregunta inevitable es ese porqué que recoge ecos de soledades hondas que nos despiertan en los albores de mañanas inefables. Toca callar por un error siempre más propio que ajeno. No todo puede ser un triunfo, pero el fracaso nos aplaca en exceso.

El empeño por ayudar ha de situarnos en los frontispicios de las razones que producen singulares deseos de paz y de provecho. Abonemos los mejores campos, pese a lo dicho, pues, como mínimo, hemos de intentar la transformación. Contribuir al desarrollo es un afán mayúsculo. No obstante, no se cosechan en todo momento los frutos anhelados. Ser pacientes, ante las consideraciones del presente y del porvenir, es un buen consejo, a menudo el único válido. Poner en ejecución la quietud es sumamente enrevesado.

Levantarnos después de caer

Duele, sí, otear que nos distancian, que nos hurtan las opciones del contento compartido. Otros, y es normal, ocupan parajes elucubrados, pero, sabiendo que la vida es de esta guisa, que debe serlo, reclamemos respeto, que no siempre aparece con su corte y educación. La complejidad del presente nos rompe más de lo preciso. No olvidemos, pese a todo, levantarnos después de caer.

Ciertamente hay jornadas que nos destinan a proyectos e iniciativas que se fragmentan por el fracaso de una amistad diluida en el interés, que tiene su lógica, mas igualmente alberga desdén y apatía. Por ello, quizás, no entendemos lo que pasa, ni lo queremos comprender. Si lo hiciéramos daríamos cobertura a imposturas que hacen que la crisis, en esta coyuntura de valores que saltan por los aires, sea aún mayor. Protegerlos es una obligación, e incluso más que eso: una necesidad.


Juan TOMÁS FRUTOS.

viernes, 30 de octubre de 2015

Ama

Ama,
y sé tú misma
en esa esquina
que nos pertenece
porque no se esconde.

Hemos de comprender
todo lo que pasa,
porque es y será
en la felicidad que fomentamos
estando más y más juntos.

Ama:
para eso estamos aquí.

Juan T.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Muchos motivos

Sueña con los deseos más queridos, con los que unos unen a los planteamientos más hermosos, que nos aclaman con reglas de oro.

Nos hemos de imaginar con los anhelos de una libertad que podremos compartir con sanas elucubraciones.

Debemos darnos mucho, todo, con entusiasmos repartidos. Hemos concluido y consentido que querer es poder.

Lo asumimos y lo demostramos cada jornada. Hemos de construir todo. La vida es amor. Nos prepararemos con reglas de sentido ideal.

Nos incluiremos en el punto más destacado. Nos dedicaremos a lo que nos conviene. Hemos hallado muchos motivos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Tu día

Imagina el día,
y será tuyo.
Pero no olvides
que lo has de pensar
con mucho amor,
con todo el que puedas,
y, seguro, seguro,
tuyo será.

Juan T.

domingo, 25 de octubre de 2015

Nos justificamos

Nos realizamos
en esta mañana serena
que tiene su apunte
de locura noble.

Nos mostramos
en la misma realidad.
en una dimensión doble y única,
prestos a hacer del mundo
un lugar un poco mejor.

Nos desarrollamos
como personas
en ese distingo que nos provoca
con deseos fugaces:
nos comprometemos
a que permanezcan.

Tomamos el desayuno,
y nos justificamos.

Juan T.

sábado, 24 de octubre de 2015

Tarjeta de visita

Todo puede ser en el escenario de la vida. Lo sabemos. Lo percibimos. Nos lo cuentan. No es una cuestión de creerlo o no. La fe nos permite seguir avanzando. De lo que se trata es que sepamos asumir los esfuerzos y los riesgos. Hemos de procurar alegrías que nos impliquen sin condiciones estúpidas. La pérdida de opciones, de tiempo, es consecuencia de malas ópticas.

La igualdad en el trato y en la dignidad ha de ser una premisa con la que navegar de un lugar para otro. Nos hemos de tocar con recuerdos de pacientes estimaciones respecto de nosotros mismos, que hemos de agradarnos en el caminar cotidiano. Debemos intentarlo. Nos hemos de impeler para avanzar con anhelos compartidos. El clan sin exclusiones hace que el itinerario fermente como la levadura. La unión es la idea clave. La historia lo corrobora.

Subamos con templanza solidaria e intentemos sostener a quienes más nos aman. Las horas han de ser aliadas. Nos procuraremos el equilibrio desde la felicidad y la dicha. Nos insistiremos, y eso nos dará un poco de todo, de lo mejor. No seamos excesivamente reservados. Los riesgos, siempre que no se hagan desde una constante ceguera, son consustanciales al ser humano. La voluntad ha de ser la de existir, demostrando cada jornada que somos capaces. El coraje ha de estar presente en la profesión y en lo más íntimo.

Quitemos las barreras. Los filtros no contribuyen a los éxitos. Pongamos los anhelos en el punto. Nos hemos de añadir a las eras más ingentes, ésas que nos pueden ubicar donde las limitaciones no ocurren. Salgamos de los fanatismos. Nos debemos a los intereses objetivos y subjetivos que nos han de marcar hechos de alegría. La jovialidad nos rejuvenece y nos otorga el beneplácito de los años para estar en paz.

No nos acostumbremos a lo pésimo, sino a lo óptimo. Nos hemos de presentar con las figuras más entusiastas. Hay modelos, bastantes, para encariñarnos con los demás, para fomentar el cariño, el altruismo y la voluntad. Los universales se extienden como la hierba en primavera cuando los abonamos convenientemente.

No vivamos encerrados en redes que nos atrapan para no consentir que seamos aquello que imaginamos. Estimemos lo ideal. Nos hemos de ponderar. Unamos energías. Los acontecimientos han de implicar que nos enganchemos a los resultados más extraordinarios. Nos debemos liberar. La autonomía de criterio nos conduce por veredas donde nos formamos como humanos.

Avanzar

No estemos en esos “apriorismos” que nos dejan atrás. Podemos avanzar. Los detenimientos no nos preñarán de opciones. Indaguemos. Las tenemos. Hemos sido importantes. Volveremos a serlo, aunque permanezcamos en el anonimato.

Nos mostraremos sin predicciones. Las inclemencias no nos ganarán. Nos hemos de devolver a cuanto fue y tuvo significado cuando éramos jóvenes y pensábamos que todo era factible. Seamos independientes. Retornemos a ese empeño por alcanzar lo que nos acarreará fortuna y tranquilidad. Nos subrayaremos las eras en las que hemos de ser en sociedad. No aceptemos lo que no nos encumbra al contento. Cada día, hoy mismo, es una tarjeta para la mejor visita, que hemos de llevar a cabo.


Juan TOMÁS FRUTOS.

domingo, 18 de octubre de 2015

Y más

Plantas, abonas,
cultivas, dedicas mimos
y tiempo, mucho tiempo,
y te alegras, y sanas,
y sigues, y sonríes,
y pides, y das,
sí, y regalas sin reclamar nada,
y cuentas, y sueñas,
y explicas, y callas,
y rozas la belleza excepcional,
y te expresas siendo tú misma...

Todo eso, y más,
es el amor.
Sigamos el ciclo.

Juan T.

sábado, 17 de octubre de 2015

Evidencias

Miremos a cuanto ha sido tiempo atrás y hagamos balance paralelo de lo que hemos conseguido, que es mucho, de obra y pensamiento, entre materias e intangibles. Busquemos tendencias, mejoras, aspectos positivos para procurar seguir las sendas que nos incrementan las necesarias dosis de felicidad. Ver el lado lleno del vaso, contemplarlo de esa guisa, contribuye a la paz interior que nos procurará la exterior. Hay que laborar por los estupendos hábitos, que nos experimentan extraordinarios.

Tendamos puentes y dejemos a un lado a quienes abundan y pretenden éxitos sin poner nada a cambio. No se trata de dar por dar: lo que debemos intentar es no perder el tiempo. Todo es tan finito que esforzarnos por y para cuestiones en fuga e inútiles es una enorme equivocación.  Planifiquemos un poco. Las respuestas nos irán dando los cauces por los que caminar. No fragmentemos.

Sepamos lo que está cerca y lo que anda lejos entre brumas de pacientes intereses de todo pelaje. No vivamos en el inventario permanente, ni tampoco estemos en lo improductivo espiritualmente. Medir y equilibrar ayuda a estar en paz, con salubridad. No planteemos divulgaciones estériles. Pongamos manos a la obra. Cada día es una ocasión de amar.

Imaginemos mundos perfectos. De ellos saldrán instantáneas poderosas que nos permitirán amar ahora y siempre. No malgastemos los recursos, siempre escasos, y, si podemos, alberguemos esperanzas para ubicarnos donde sea menester.

Ideemos los planes más maravillosos, los que nos provocan en positivo,  los que nos regalan objetivos con los que abundar  en lo solidario, siempre tan multiplicador. Los sentimientos de motivación nos ofrecerán lo más querido. Estudiemos los modelos que nos preparan para el futuro desde el aprovechamiento del presente y hasta del pasado. Dispongamos los recursos que embriagan de pasión y de eventos colmados de entusiasmo.

Hemos de allanar los motivos, las salidas, las opciones con las que nos movemos en pos de premisas enormes, grandes, sugerentes. No rompamos las estructuras que funcionan, y, si necesitan cambios, hemos de contribuir a sus oportunas modificaciones. Analicemos los cimientos intelectuales para incrementarnos. Las vacilaciones nos han de impeler hacia el porvenir, que será genial, en plenitud.

Converger

La existencia tiene muchas interpretaciones. Lo importante es que hagamos que el librillo de cada cual, el nuestro, el propio, surja con convergencias entre el todo y la nada, y nos implique en las emotividad que nos brinda dicha. Nos hemos de fijar en lo que se prepara con inteligencia, tesón y óptimos equipamientos.

Lo relevante ha de ser plantado, abonado y destacado con la protección y el alza que calculemos para su expansión. Hemos de anticipar las jugadas más dificultosas. Las probabilidades son muchas. El mañana se presenta prometedor. Hagamos que las evidencias no decaigan. Para eso lo que precisamos es preparación, entrega y paciencia, y, si observamos que no cosechamos lo aguardado, toca aumentar las dosis tantas veces como sean demandadas.


Juan TOMÁS FRUTOS.

Nosotros

Vivamos lo principal
del día,
que no es otra cosa
que el amor.

Llevemos el deseo
sin advertencias temerosas
hasta el punto que consideramos esencial
entre únicas verdades,
o casi.

Nos hemos de retar a besos
que ganaremos con concordia.
Nos pediremos
y nos daremos todo, de todo,
con proyectos que aclararán
las voces que fueron.

Volveremos a observar
lo que es conocimiento y afán.
El cariño nos centra
y desubica por igual.
Por eso la costumbre
ha de ser óptima

Las propuestas pasionales
nos acercarán,
porque, como sabemos, nos unen los besos
y cuantos abrazos queramos darnos.

Nos aseguraremos composiciones
que nos visitarán con su música,
con corazones definidos.
Son los nuestros, evidentemente,
somos nosotros.

Juan T.

martes, 13 de octubre de 2015

Gracias al amor

El deseo se rodea
de la gloria
de esas flores
que siempre saben
a Primavera,
incluso cuando no lo es.

Haces de los sueños
realidades perfectas.
Nos cubrimos
de alegría y de buen hacer.
Todo está en esa alianza
que nos promueve
y nos enseña
los ánimos en los que creemos.

Y todo gracias al amor.

Juan T.

lunes, 12 de octubre de 2015

La fiesta

Estemos
con honores claros.
Somos verdades
y medias entre consejos
que nos llevarán
al fin del mundo.

Nos introduciremos
en las amistades más profundas.
Responderemos
a las dudas y los enigmas
de millones de años.

Es el momento.
La fortuna nos acompaña:
la fiesta está en nosotros.
¿Brindamos con un beso?

Juan T.

domingo, 11 de octubre de 2015

Todo podemos

Asumimos
la bondad del amor,
que lo es
por su presencia,
por su gusto,
por las experiencias,
porque sí.

Nos diremos
todo lo que sentimos.
Las voces y los hechos
nos llevarán donde el deseo
adquiere picardía y dimensión,
y nos abrazaremos
entre pensamientos
que forjarán nuestro destino
en común.

Asumimos todo,
y todo podemos.

Juan T.

sábado, 10 de octubre de 2015

No temamos

Creer en el nuevo día es averiguar quiénes somos, los porqués de variopintos universos que nos deben conducir por los vericuetos de la felicidad, en la que hemos de tener fe y con la que debemos estimar con cordura y admiración. El progreso no se ha de evitar.

Nos hemos de trasladar con la cordialidad del que ama desde la experiencia más sonada, con la ilusión por el nuevo acontecer, que hemos de escribir a nuestra manera involucrando a los otros, con los que hemos de aumentar la jovialidad.

Tengamos el momento apropiado exprimiendo la voluntad de existir, de demostrarnos dinámicos, esforzados, perennes como la hierba. Las porciones de amor se han de multiplicar. Lo óptimo se ha de expandir sin recelos.

No dejemos al albur de los destinos caprichosos aquello que nos interesa, que nos debe ubicar a través de los más brillantes itinerarios. Miremos las estrellas y divisemos en ellas los buenos ejemplos.

Pongamos en su sitio ideal todo aquello que nos satisface. Dispongamos los criterios con paz y armonía. Las premuras de otros instantes no nos han de configurar como destrezas únicas. Elucubremos el mundo en positivo, y sigamos las estelas que han de ser guías para quienes solo creen en la materia prima y que, por lo tanto, deben cambiar. Ésta se extingue y es voluble.

Hemos de preferir el desarrollo del alma, de lo espiritual, de los valores, que han de incrementar sus recursos entre ilusiones que fermenten de verdad. Hay estandartes en todas partes. Tomemos los más enriquecedores.

Seamos óptimos y con clarividentes tipologías, con coraje, con muchos anhelos. Nos hemos de distinguir por empatías y asertividades que nos muevan por razones singulares. No apaguemos la llama de la confianza, que, con el debido contexto, ayuda a analizar.

Afrontemos cada jornada con la ternura que nos brinda tranquilidad. El equilibrio es un don que nos pertenece. Seamos, igualmente, sensatos. Definamos a los amigos, y no tratemos de tener más de la cuenta: ni lo serán ni los podremos atender. La vida supone riesgos en las decisiones y un campo abonado para sacar un determinado provecho. Ajustemos.

Querer es poder

Aseguremos el mañana con besos, que nunca se irán. Como mucho se transformarán en viento, y a alguien rozarán. No vacilemos en lo esencial, o caeremos en la insensatez, el hastío y la desdicha. Querer es poder. Arranquemos, al alba, con la furia del que sabe que tiene toda la energía del mundo. Lo relevante es ejercer esa dimensión con altruismo y honestidad.

Tampoco olvidemos que la llave está en el amor. Cuando éste no aparezca, no merecerá la pena. Contemplemos, oteemos, sin pérdida, pero sin ansia. Las cuestiones cruciales se han de tomar con sosiego. No perdamos de vista tampoco que, tras un día intenso, vendrá otro. Dejemos algo para ese mañana, sabiendo que cada jornada hemos cultivado la viña. Una cosa más: por favor, no temamos.


Juan TOMÁS FRUTOS.

domingo, 4 de octubre de 2015

La referencia

Fabriquemos un deseo
con normas,
con pláticas,
con imposiciones que nos lleven
desde libertades y genialidades
hacia la voluntad que nos hace
ser mejores personas.

Nos saldremos
con recuerdos nuevos, flamantes,
que nos invitan a aprender
que lo humano es la referencia.

El punto de partida,
lo sé, lo sabemos,
somos nosotros,
y, en paralelo, el mundo, todo.

Juan T.